En México, el uso y desarrollo de la tecnología informática ha tenido, en estos últimos años, un crecimiento verdaderamente explosivo. La utilización de alta tecnología de información, se incorporó en la esfera económica y comercial, generando un incremento exponencial de su dimensión, propiciando con ello, la necesidad de regularla con el fin de proporcionar certeza jurídica a la sociedad.
Según las cifras más recientes, el crecimiento de usuarios de Internet en México ha sido de 400 por ciento de 1997 a 1999, pasando al segundo lugar en América Latina después de Brasil. Se tiene calculado que en dos años más, el volumen de transacciones electrónicas en nuestro país rebase los 2 millones de dólares, correspondiendo 77 por ciento a transacciones entre empresas y el resto en transacciones empresa-consumidor/final.
De acuerdo con las cifras de Internacional Data Corporation (IDC), el comercio mundial anual por Internet será aproximadamente de 425 mil millones de dólares para el año 2002, de una cifra de 32 mil millones en 1998.
En el comercio electrónico puede presentarse el mismo proceso que en el comercio tradicional; la diferencia estriba en los mecanismos y medios por los que se accede al bien o servicio. La cantidad de transacciones que se desarrollan atrás del proceso final de compra-venta son más numerosos que las simples de compra-venta final. La tecnología de la información ha acumulado las reglas básicas de la competencia en el mercado.
Un ejemplo concreto son los sistemas que el sector financiero ha desarrollado desde hace más de una década. Anualmente existía una confrontación y desconfianza de tipo cultural y educativo. No obstante, hoy es un proceso común acudir a un cajero electrónico para realizar transacciones con seguridad y confianza.
Actualmente, la automatización de los procesos entre empresas grandes y medianas en América Latina es cada vez mayor:
1) 90 por ciento está creando un sitio WEB
2) 80 por ciento tiene una red de PC (Internet)
3) 44 por ciento tiene un sitio de comercio electrónico
La tendencia es que las empresas se entreguen cada vez más a este tipo de comercio, con mayores niveles de seguridad y calidad en los servicios.
El Estado también juega un papel importante en la tarea de promoción y desarrollo en el uso de la informática para mejorar el servicio a los usuarios. La utilización de sistemas informáticos que hagan más eficientes las relaciones entre gobierno, empresas y ciudadanía en general tiene un impacto positivo en la economía del país.
Las dependencias gubernamentales trabajan para ofrecer mejores servicios, a través de diferentes sistemas que están al servicio de los empresarios y entre los que destacan: el Sistema de Compras Gubernamentales (Compranet), el Sistema de Información Empresarial (Siem), el Sistema de Modernización Registral (Siger), el Sistema de Comercialización, Precios y Promoción Interna (Sicomepipi) y próximamente el Registro Nacional de Vehículos (Renave).
En México, el uso y desarrollo de la tecnología informática ha tenido, en estos últimos años, un crecimiento verdaderamente explosivo. La utilización de alta tecnología de información, se incorporó en la esfera económica y comercial, generando un incremento exponencial de su dimensión, propiciando con ello, la necesidad de regularla con el fin de proporcionar certeza jurídica a la sociedad.
Según las cifras más recientes, el crecimiento de usuarios de Internet en México ha sido de 400 por ciento de 1997 a 1999, pasando al segundo lugar en América Latina después de Brasil. Se tiene calculado que en dos años más, el volumen de transacciones electrónicas en nuestro país rebase los 2 millones de dólares, correspondiendo 77 por ciento a transacciones entre empresas y el resto en transacciones empresa-consumidor/final.
De acuerdo con las cifras de Internacional Data Corporation (IDC), el comercio mundial anual por Internet será aproximadamente de 425 mil millones de dólares para el año 2002, de una cifra de 32 mil millones en 1998.
En el comercio electrónico puede presentarse el mismo proceso que en el comercio tradicional; la diferencia estriba en los mecanismos y medios por los que se accede al bien o servicio. La cantidad de transacciones que se desarrollan atrás del proceso final de compra-venta son más numerosos que las simples de compra-venta final. La tecnología de la información ha acumulado las reglas básicas de la competencia en el mercado.
Un ejemplo concreto son los sistemas que el sector financiero ha desarrollado desde hace más de una década. Anualmente existía una confrontación y desconfianza de tipo cultural y educativo. No obstante, hoy es un proceso común acudir a un cajero electrónico para realizar transacciones con seguridad y confianza.
Actualmente, la automatización de los procesos entre empresas grandes y medianas en América Latina es cada vez mayor:
1) 90 por ciento está creando un sitio WEB
2) 80 por ciento tiene una red de PC (Internet)
3) 44 por ciento tiene un sitio de comercio electrónico
La tendencia es que las empresas se entreguen cada vez más a este tipo de comercio, con mayores niveles de seguridad y calidad en los servicios.
El Estado también juega un papel importante en la tarea de promoción y desarrollo en el uso de la informática para mejorar el servicio a los usuarios. La utilización de sistemas informáticos que hagan más eficientes las relaciones entre gobierno, empresas y ciudadanía en general tiene un impacto positivo en la economía del país.
Las dependencias gubernamentales trabajan para ofrecer mejores servicios, a través de diferentes sistemas que están al servicio de los empresarios y entre los que destacan: el Sistema de Compras Gubernamentales (Compranet), el Sistema de Información Empresarial (Siem), el Sistema de Modernización Registral (Siger), el Sistema de Comercialización, Precios y Promoción Interna (Sicomepipi) y próximamente el Registro Nacional de Vehículos (Renave).

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